domingo, 25 de septiembre de 2016

Pastel de calabacín y chocolate SIN lácteos y SIN huevos #Asaltablogs

Último domingo de septiembre (madre mía, ¿¿¿¿ya????) y además aquí en Euskadi toca elecciones, para no perder la práctica y eso. 


Hay que ver lo rápido que se me pasan los meses de verano. Con lo que les cuesta llegar y madre mía cómo vuelan.. Claro, el hecho de que sólo haya hecho "verano" en agosto y la primera semana de septiembre pues no ayuda, porque llevamos dos semanas ya que parece noviembre :(

Pero lo bueno de que llegue septiembre es que, además de la vuelta al cole y al curro, también vuelve ¡¡el Asaltablogs!! Comenzamos nueva temporada, con las ganas de chorizar recargadas. Y en esta "vuelta al mangue" la primera víctima ha sido Mabel, del blog Mabel´s Kitchen.


Como este mes tocan celebraciones varias, algunas atrasadas desde agosto como mi cumple, pues decidí cogerle una receta que me sirviera de postre-tarta en una de ellas. Como tengo la suerte de que mi suegro me abastece de productos de la huerta, cuando vi lo de pastel de calabacín y chocolate y además que no tenía lácteos (ni huevo) lo tuve claro.

Te permite además jugar al "Adivinad cuál es el ingrediente secreto" y os aseguro que si no lo decís nadie adivina que la masa lleva calabacín. Ni se ve, ni sabe, ni se nota, palabrita! ;) Y es una forma como otra cualquiera de comer verdura, ¿no?


Aunque tanto en su receta como en la original de donde la sacó usan el calabacín con piel, yo tuve que pelarlo. Los calabacines que me da mi suegro son como torpedos. Te da para hacer 3 pistos, un bizcocho y aún te sobra para saltearlo con otras verduras como acompañamiento. Y el último que me dio no sé de qué variedad sería, pero tenía una piel muy gorda y dura, así que preferí quitársela.

Eso sí, que no os asuste el aspecto de la masa. Es como un engrudo grumoso que parece que no va a salir nada comestible de ahí. Al sacarlo del horno la superficie está como quebrada e irregular y también parece que no va a ser comestible. ¡¡Pero las apariencias engañan!! No sólo es comestible, sino que está de muerte!


Aviso que sólo es apto para súper chocoadictos. Es un bizcocho denso y consistente pero jugoso, para comer un trocito sólo. Mabel le pone azúcar glas, pero yo le puse una cobertura de chocolate que ya usé en esta crazy cake, ya que me parecía que combinaría genial y además así alisar la superficie. Alguna cosilla diferente también he hecho, no lo puedo evitar! ;)

¿Lo mejor? Que lo podéis congelar y poder disfrutarlo cuando queráis.


PASTEL DE CHOCOLATE Y CALABACÍN


Inspiración: esta receta de bizcocho de calabacín y chocolate del blog Mabel's Kitchen.
Dificultad: asequible.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 20-25 minutos.
Alérgenos: gluten

Ingredientes

  • 350 g. de calabacín
  • 125 ml. de aceite de girasol
  • 250 g. de harina
  • 150 g. de azúcar
  • 50 g. de cacao puro en polvo
  • 1 cucharadita de levadura

Para la cobertura:
  •  200 ml. de agua
  • 2 cucharadas rasas de maizena
  • 250 g. de chocolate negro troceado

 

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos el molde que vayamos a usar, forrándolo con papel vegetal o untándolo con aceite y harina.

2.- Rallamos bien fino el calabacín.

3.- Mezclamos todos los ingredientes del bizcocho en un bol, hasta que se integren todos bien. El resultado es una masa bastante grumosa.

4.- Vertemos en el molde que habíamos preparado y horneamos durante 20-25 minutos. Al pinchar con un palillo en el centro tiene que salir limpio.

5.- Sacamos del horno y dejamos templar.

6.- Mientras, preparamos la cobertura. Para ello mezclamos el agua con la Maizena, removiendo hasta que no queden grumos.

7.- Ponemos a calentar esta mezcla en un cazo, a fuego medio-bajo. Añadimos el chocolate troceado, removiendo sin cesar hasta que esté totalmente fundido.

8.- Retiramos del fuego, removemos un poco para templar y vertemos la mezcla sobe el bizcocho que habíamos preparado, que estará ya frío.

9.- Dejamos reposar en la nevera durante varias horas o de un día para otro para que solidifique la cobertura de chocolate.

10.- Conservar en la nevera hasta su consumo, tapado con film transparente para que no coja olores. Preferiblemente, sacarlo 15-30 minutos antes de comerlo.

11.- A la hora de servir, lo podéis decorar con azúcar glas, usando una plantilla para hacer algún dibujo o sin más, cubriéndolo por completo. También lo podéis espolvorear con cacao en polvo.

 


Consejos:

  • podéis poner el calabacín con piel y todo, yo lo pelé porque era de la huerta y tenía una piel muy gruesa y dura.
  • no se notan ni trozos ni tropezones de calabacín, no os preocupéis. Tampoco se nota el sabor ni nada raro.
  • que no os asuste el aspecto de la masa ni del bizcocho, el sabor luego es buenísimo.
  • en lugar de cacao en polvo, Mabel en su receta utiliza chocolate negro fundido. También lo podéis hacer así, en ese caso la masa quedará un poco más líquida y tendréis que hornearlo durante 5 minutos más para que se haga bien.
  • la cobertura es opcional, pero ayuda a darle un sabor aún más intenso y decadente a chocolate. Además ayuda a igualar la superficie, que queda bastante rugosa.
  • se puede congelar sin problemas (de hecho yo aún tengo un par de trozos guardados). A la hora de comerlo, lo sacáis del congelador la noche anterior para que se vaya descongelando bien y recupera su textura jugosa.

No se me ocurre mejor manera de afrontar la llegada del otoño que haciendo un pastel de estos. El chocolate es antidepresivo, así que este pastel es felicidad en estado puro ;) Y además una manera de comer verdura! Jajaja.

Muás
Iratxe

lunes, 19 de septiembre de 2016

Bizcocho de horchata


Un bizcoho delicioso, ideal para desayunar. Además con un toque de sabor buenísimo que le da la horchata, para seguir teniendo presente el verano.


Entramos en la super recta final del verano (ayyyyyy, qué pena!!) y nos metemos de lleno otra vez en la rutina del curso. Otra vez a desayunar deprisa y corriendo antes de ir a trabajar. Con lo que a mí me gusta desayunar, es la comida que más disfruto. Pero cuando tengo que ir a trabajar literalmente trago las galletas con un café casi al tiempo que me estoy lavando los dientes... 

Por eso el fin de semana me gusta aprovechar para desayunar tranquilamente...¡y mucho! Y ya si es algo casero mucho mejor.


No es que haya sido yo muy amiga de la horchata nunca, pero desde hace un tiempo parece que le he quitado el "disgusto". No la suelo tomar, ya que no es una bebida típica de aquí ni se suele encontrar, salvo la de los supermercados. Pero no sé si es porque ya me he hecho a las bebidas vegetales o qué, que ya no me disgusta.

Al fin y al cabo, la horchata no es más que una "leche vegetal" más, hecha a partir de la chufa, pero que se elabora igual que otras leches vegetales que ya os he enseñado en el blog: leche de avellanas, leche de nueces o la horchata de pepitas de melón.


Así que, ¿por qué no usarla para hacer un bizcocho? No se nota mucho el sabor a horchata, pero le da un regustillo muy rico. Eso sí, cuando uséis horchata comercial tenéis que mirar bien la etiqueta. En principio la horchata no tiene que llevar leche, ya que se elabora con agua y chufas (y demás ingredientes extra que le echen). Pero hay algunas marcas que añaden también leche, para darle mejor textura y sabor, así que cuidado si tenéis problemas con los lácteos.

El color tostado que tiene el bizcocho es porque utilicé panela en lugar de azúcar. Ha sido la primera que la probaba y, desde luego, no va a ser la última. Nos ha gustado mucho el sabor que da y es mucho mejor que los azúcares refinados.



BIZCOCHO DE HORCHATA


Dificultad: baja.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 50-55 minutos.
Alérgenos: huevo, gluten.


Ingredientes

  • 3 huevos L
  • 90 g. de panela molida
  • 250 ml. de horchata
  • 125 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
  • 400 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

3.- Batimos los huevos junto con la panela hasta que estén esponjosos. Añadimos entonces el aceite.

4.- Echamos la mitad de la harina, batiendo hasta que se integre. A continuación vertemos la horchata y, cuando se haya mezclado, el resto de la harina.

5.- Engrasamos el molde que vayamos a usar y vertemos la mezcla.

6.- Horneamos a 180ºC durante 50-55 minutos. Para saber si está hecho, pinchamos con un palillo en el centro y si sale limpio, ya está.

7.- Dejamos templar en el propio molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que se termine de enfriar.


Consejos:

  • podéis sustituir la panela por azúcar o cualquier otro edulcorante.
  • en lugar de horchata, podéis usar cualquier otro tipo de leche vegetal.
  • para hacer bizcochos a mí me gusta usar aceite de girasol, ya que no aporta sabor. Pero también vale el aceite de oliva suave.



Ya veis qué fácil es disfrutar de un buen desayuno casero. con reminiscencias a verano gracias a la horchata. Además, ahora que ya han bajado las temperaturas no es una actividad de riesgo encender el horno ;) 

Muás
Iratxe

lunes, 12 de septiembre de 2016

Horchata (o bebida) de pepitas de melón. Receta refrescante.

Una receta original y refrescante, con la que sorprender a todo el mundo y disfrutar a tope del final del verano.


Parece que una vez que llega septiembre el verano se acaba. Vuelve el curro, el cole, el propósito de apuntarse (y esta vez ir) al gimnasio, las colecciones por fascículos que nadie acaba,...

Pero no, hasta el día 21 todavía es verano y hay que aprovecharlo al máximo. Sobre todo aquí en el norte, donde los inviernos son muuuuuy largos. Además, por lo menos en Vitoria, siempre hace mejor tiempo en septiembre que en junio...y que en julio!


martes, 6 de septiembre de 2016

Leche de nueces (con versión chocolateada). Doble receta



Ya estoy de vuelta después del parón de agosto (una que es una pingo y se va un mes entero de vacaciones). Si me seguís por Instagram ya habréis visto que hemos andado con la bici haciendo el Camino de Santiago del norte, luego cruzamos Portugal hasta Isla Cristina y de ahí hacia arriba hasta acabar en Mérida. Unos 2.500 km cargados como mulas, pero que los he disfrutado muchísimo, como siempre.

Pero nada dura para siempre, sobre todo las cosas que molan, y toca volver al curro. Que tengamos tiempo de verano ayuda a no deprimirse tanto...pero te da rabia desperdiciar los días tan buenos trabajando. ¡¡En fin!!


miércoles, 27 de julio de 2016

Mousse de chocolate y naranja (vegana y sin azúcar)

Hoy vengo con un postre sencillo, fresquito y muy saludable. Vamos, ¡ideal para el verano!

Tengo que reconocer que la repostería vegana me gusta mucho. Da mucho juego, te descubre un nuevo mundo de posibilidades y de ingredientes que no te imaginaríais que se pudieran usar en un postre. Oye, algo bueno tenía que tener no poder tomar lácteos, que te empuja a investigar nuevas opciones y a descubrir nuevas formas de preparar postres.

Porque yo hasta ahora el concepto "mousse" siempre lo había asociado a claras de huevo montadas o a nata también montada para que le diera esa esponjosidad y esa textura tan suave y característica.


viernes, 22 de julio de 2016

Lactosa vs. Lácteos

Hace un tiempo que publiqué un post para explicar la diferencia entre intolerancia y alergia. Aunque son dos términos distintos, a día de hoy es mucha la gente que los confunde aún.

En esta ocasión voy a escribir sobre la diferencia entre lácteos y lactosa. También son dos términos muy diferentes y que no se deberían confundir, es como si confundiéramos el huevo con la gallina, pero por mi experiencia veo que mucha gente los confunde. Es curioso, porque no te das cuenta de la carencia de información que hay en general en la sociedad en relación a las alergias e intolerancias alimentarias hasta que no te detectan un problema a ti o a alguien de tu entorno.


Muchas veces a lo largo de este año y pico que llevo ya de alergia a la alfa-galactosa; que me impide comer nada que venga de un mamífero, incluídos lácteos; he tenido que oir frases del tipo:

"¿Alergia a los lácteos? Pues toma yogures o leche sin lactosa, que ahora hay mucha variedad." Esto...
"--¿Tenéis leche de soja? --No, pero tenemos sin lactosa, que también te vale."  Ajá...
"--Eso no puedo comer porque tiene mantequilla. --Anda, ¿Qué eres, celiaca?" Esta ya es de traca.


Por ello, y aunque parezca algo de perogrullo, voy a arrojar un poco de luz sobre el asunto para que quede clara la diferencia que hay entre lactosa y lácteos. De forma breve y concisa, sin enrollarme demasiado y para que se entienda bien. Si queréis explicaciones más técnicas o científicas, siempre podéis buscar en google.


Lactosa


La lactosa es un azúcar que está presente en la leche y en todos sus derivados. Para digerirla, el cuerpo fabrica una enzima que se llama lactasa, que es la encargada de romper la lactosa para que el cuerpo la pueda aprovechar. Como veis en la foto, la lactosa está compuesta de dos azúcares básicos: galactosa y glucosa unidos. La enzima lactasa rompe esa unión.


La gente que tiene intolerancia a la lactosa es porque su cuerpo no genera suficiente (o nada) lactasa, por lo que cuando comen lácteos (o productos que lleven lactosa) se les indigestan, les cuesta mucho digerirlos o incluso no pueden, lo que les genera problemas gastrointestinales varios.

A día de hoy, existen unas pastillitas de lactasa, que suplen esa función que el cuerpo no hace. Cuando alguien con intolerancia a la lactosa tiene, por ejemplo, una celebración o una ocasión especial y quieren comer tarta o poder comer de todo sin miedo, se toman una de estas pastillitas y les ayuda a poder digerir la lactosa sin problemas. Pero esta pastilla sólo sirve para la gente que no puede digerir la lactosa, no sirve para las alergias a los lácteos. Lo digo porque en más de una ocasión me han mentado dicha pastillita, como sugiriéndome que me la compre...


Lácteos


Así, en genérico. La palabra lácteos se refiere a la leche y a todos sus derivados. Puede ser leche de vaca, de oveja, de cabra o de cualquier otro mamífero (en algunas culturas se consume leche de búfala, de camella,...).


Los derivados de la leche incluyen todos los productos que se obtienen a través de procesar la leche cruda de diversas formas. Pueden ser fermentados o no, pero incluyen una amplia variedad de productos: nata, mantequilla, suero de leche, leche evaporada, leche condensada, dulce de leche, queso, kéfir y yogures.

Vamos, que los lácteos suponen un montón de productos de consumo habitual y frecuente.


¿Y los lácteos "Sin lactosa"?


Bien, esto daría para otra entrada pero no me voy a enrollar. Resumiendo, los lácteos "Sin lactosa" que se ven cada vez más hoy en día son lácteos a los que se les ha extraído la lactosa para que las personas intolerantes puedan tomarlos sin problema... o eso es lo que nos hacen creer. Bendita publicidad engañosa.


Realmente los lácteos sin lactosa no son lácteos a los que les han extraído ese azúcar. Buf! Demasiado trabajo. En realidad son lácteos a los que les añaden la enzima lactasa, para que haga el trabajo de romper la lactosa en los dos azúcares básicos de los que está compuesta, que esos el cuerpo sí puede digerirlos. Por eso la leche sin lactosa sabe más dulce que la normal, porque en lugar de lactosa tiene más galactosa y glucosa, que son azúcares simples que le dan más dulzor.

Pero los productos sin lactosa siguen siendo lácteos. El hecho de quitarles (o de camuflar) la lactosa no hace que dejen de ser lácteos. Siguen teniendo el resto de componentes que tienen todos los lácteos. Por lo que siguen teniendo proteína de leche (a la que hay mucha gente que es alérgica) y siguen teniendo alpha-galactosa, que es el azúcar que me da alergia a mí.


Así que cuando alguien diga que no puede tomar lácteos, no le recomendéis que tome leche o yogures sin lactosa. Si ha dicho "lácteos" quiere decir que su problema no es la "lactosa". Espero que este post ayude a resolver alguna duda o por lo menos a ir poco a poco concienciando y aportando información a un tema que, aunque cada vez es más conocido, aún hay mucho desconocimiento por parte de la población en general.

Muás
Iratxe

martes, 19 de julio de 2016

Cous cous con verduras


¿Qué tal llevamos el verano? ¿Hartos ya de tanto calor? ¡¡Pues yo estoy encantada!!

Pensaréis que estoy loca, pero es que hay que tener en cuenta que yo soy del norte. Y aquí los inviernos son muy largos, fríos y oscuros. Y se hacen largos. Muuuuuy largos.